¡Ay de aquel que navega, el cielo oscuro, por mar no usado
y peligrosa vía, adonde norte o puerto no se ofrece!
Don Quijote, cap. XXXIV

Powered by Blogger

 Subscribe in a reader

terça-feira, maio 01, 2007
 
COM QUE GRAVATA?




Do Brasil para o mundo. Deu na edição de hoje do El País, o mais importante jornal da Espanha:

Un rabino pedirá perdón al Papa

El presidente de la Comunidad Israelita de São Paulo quiere disculparse ante Benedicto XVI por robar unas corbatas

JUAN ARIAS - Río de Janeiro - 01/05/2007

El rabino Henry Sobel, presidente de la Comunidad Israelita de São Paulo, la mayor y más influyente comunidad judía del país, pedirá públicamente perdón al Papa durante la visita de Benedicto XVI a Brasil, que comenzará el próximo día 9. Sobel le solicitará perdón por haber robado cuatro corbatas de marca en dos tiendas de Miami durante un viaje a aquella ciudad semanas atrás, delito por el que fue detenido y por el que tendrá que afrontar un juicio en EE UU, aunque fue puesto en libertad tras su detención.

El hecho de que un rabino tan importante como Sobel quiera pedir perdón a Benedicto XVI ha dejado perpleja a la comunidad judía y felices a los obispos católicos, ya que supondría la aceptación de una jerarquía espiritual superior del Papa sobre la jerarquía judía, algo inédito hasta ahora en la historia de ambas religiones. Estaba previsto un encuentro en São Paulo entre el Papa y el famoso rabino, con motivo de un acto ecuménico.

Tras la detención de Sobel en Estados Unidos, se especuló con que Benedicto XVI no se reuniría con él. El rabino no ha querido perderse el encuentro con el Papa y ha solicitado que se le permita acercarse a él "para pedirle perdón". Y la Iglesia, naturalmente, ha aceptado con gusto.

Enfim...Se o João Paulo II, contrariando os textos bíblicos, já eximiu os judeus da responsabilidade pela morte do Cristo, jogando a culpa exclusivamente nos romanos, não será difícil para Ratzinger perdoar um ladrão de gravatas. Sem falar que a Bíblia nada diz em relação aos ladrões de gravatas. A pergunta que não quer calar é: com que gravata o rabino se apresentará ao papa?